No se si os he comentado alguna vez que soy un pelín - pero sólo un pelín, eh :) - obsesiva cuando inicio un proyecto... me gusta contemplar todos los aspectos posibles antes de lanzarme de lleno a ello.
Al final, después de mucho darle vueltas a la dicotomía "cupcakes - galletas decoradas", me decidí por las galletas. Más que nada porque así no me las comeré de golpe con la excusa de que se me van a estropear, jeje.
Pues una vez decidido el tema en cuestión, me puse a recopilar toda la información posible. No sólo recetas entre las que comparar, sino consejos, trucos y mil cosas. A veces aquello de que "nadie escarmienta en cabeza ajena" no es tan cierto, y decidí aprovecharme de la generosidad de muchas bloggers que han aprendido a base de tirar kilos de azúcar, y evitar sus errores primeros con las soluciones que tan generosamente comparten con todos nosotros en la red.
Después de decidirme por una receta concreta para la glasa y para la masa - que os contaré en próximos posts - y practicas durante un par de días con las plantillas que publiqué aquí, la idea de tirar unas galletas riquísimas porque me quedaran feas seguía dándome vueltas a la cabeza, así que me decidí por hacer algún tipo de galleta "reciclable" en la que practicar los diseños, porque hacerlo en una hoja de papel de horno, la verdad, se me hacía incómodo.
Después de sopesar varios materiales, me decidí por probar con la Goma Eva, que, para quien no sepa lo que es, es una lámina de material sintético que se utiliza para hacer manualidades, que es flexible, lavable y no tóxica - aunque mi intención no era comerme la glasa después, ni mucho menos.
De modo que me acerqué a un bazar y compré una lámina de color galleta - por aquello de que quedara más mona - y con los mismos moldes de las galletas, presionando sobre la goma, marqué y recorté algunas galletas y me dispuse a practicar.
No es que sea algo especialmente difícil, ni que necesite un paso a paso, pero quería compartir la idea por si a alguien le resulta útil.
Os dejo un par de fotos de mi primer experimento decorando - mejor dicho, practicando - con la glasa, en concreto con la técnica "wet on wet" - que también os explicaré más adelante -. No es que sean especialmente bonitas, pero bueno, por algún sitio hay que empezar y, para ser mi primer intento manga en mano, estoy bastante satisfecha.
Perdonad por la calidad de las fotos, pero hace días que está tan nublado aquí, que he tenido que hacerlas con las luces encendidas, y las sombras quedan fatal... en fin.



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