El azúcar invertido es un tipo de azúcar utilizado popularmente en recetas de bollería, pastelería, heladería y en muchos otros productos comerciales.
Está formado por fructosa y glucosa, que se producen al exponer la sacarosa (azúcar común) a la acción de un ácido.
Sus ventajas y usos frente al azúcar común, entre otros son:
  • Mayor poder endulzante (hasta un 30% más), por lo que proporciona mayor dulzura a los postres utilizando una menor cantidad de azúcar.
  • Mayor poder anticongelante, es decir, impide la formación de cristales de hielo, por lo que se utiliza en heladería para conseguir que el resultado no se cristalice y resulte más suave y mantecoso.
  • Acelera la fermentación de la levadura.
  • Proporciona más color a las preparaciones horneadas.
  • Retiene mejor la humedad, por lo que los dulces elaborados con azúcar invertido se conservan frescos y jugosos durante más tiempo.
  • Sirve como sustituto de la glucosa, la dextrosa y el jarabe de maíz.
  • Se utiliza también para dar brillo a los bollos y bizcochos.
Se puede adquirir en tiendas especializadas, pero su preparación en casa es muy sencilla y mucho más barata, además se conserva durante un año si lo guardáis en la nevera.

INGREDIENTES:
  • 350 g. de azúcar blanco
  • 150 ml. de agua
  • 1 sobre de ácido tartárico y málico*.
  • 1 sobre de bicarbonato*.
* Estos últimos los podéis conseguir fácilmente en cualquier paquete de gasificante para repostería, que incluyen normalmente los dos ingredientes. Podéis comprarlos en diversas superficies, yo los compro en Mercadona como "Gasificante para repostería", en una cajita de color morado que trae 8 sobres de cada uno a 0,49 € solamente.

PREPARACIÓN:
Encontraréis en la red muchas recetas que os piden que el preparado alcance unas temperaturas concretas, pero si no tenéis un termómetro de azúcar no os preocupéis.
Es tan sencillo como llevar el agua a ebullición en un cazo y, cuando comience a hervir, añadid el azúcar y removed hasta su completa disolución. Bajad el fuego y añadid el sobrecito de ácido tartárico y removed hasta que se disuelva del todo también.
Apartad el cazo del fuego y, cuando deje de hervir, añadid el sobre de bicarbonato. Comenzará a hacer espuma, pero no os asustéis. Removed despacio para que la espuma no rebose y os manche toda la cocina. Dejadlo reposar - la espuma irá desapareciendo poco a poco, es el bicarbonato que contrarresta la acción de los ácidos y regula de nuevo el ph de la mezcla - y, cuando se haya enfriado, verted la mezcla en un bote limpio y ya podéis conservarlo hasta un año en la nevera o diez meses fuera de ella.
Obtendréis un almíbar de color ámbar muy clarito, más o menos como se ve en la foto.

USOS:
  • En panadería: sustituir entre un 30% y un 50% del azúcar indicado en la receta
  • En helados: sustituir entre un 20% y un 25% del azúcar indicado en la receta.
  • En bollería: sustituir entre un 10 y un 20 % del azúcar indicado en la receta.
  • En pastas y galletas: sustituir entre un 30% y un 50% del azúcar indicado en la receta.
Fuente de imagen: http://www.hospitalityforum.co.za
 
Hoy tengo que haceros una confesión... es algo que odio admitir, algo que me ha pasado toda la vida, algo que seguramente os pasa a muchos, algo que me hace pensar que el creativo del último anuncio de arroz Brillante me conoce... soy pésima haciendo arroz.
Si, lo confieso, se me pega, se me pasa, me queda duro... a veces una de esas cosas, a veces - aunque parezca increíble - todas a la vez: duro por los bordes, pasado en el centro y pegado por abajo... vamos, un desastre total. 
Cuando la desesperación estaba a punto de hacerme desistir descubrí un gran invento... la arrocera... qué alivio en mi vida cocinil... arroces ricos y en su punto... y yo feliz.
Hasta que en mi última mudanza pasó a mejor vida, y me vi de nuevo ante el dilema de seguir intentando hacer arroz en una paella o desistir de por vida cuando, en mi desesperación, intenté lo último que se me ocurrió, de donde ha salido esta receta y... ¡un éxito!
En su punto, sabroso, jugoso, sequito - como a mi me gusta - vamos, en casa hacían la ola, así que no puedo por menos que compartirlo con los posibles torpes, como yo, a la hora de hacer arroz.
INGREDIENTES (Para 4 personas):
  • 500 gr. de pollo en trocitos (los contramuslos salen más jugosos y los podéis encontrar ya deshuesados y pelados en cualquier gran superficie)
  • 1 cebolla grande
  • 1 pimiento verde
  • 1 diente de ajo
  • Azafrán
  • Pimentón dulce y picante
  • Perejil
  • 300 gr. de arroz bomba
  • 1 pastilla de caldo de pollo 
  • 1 hoja de laurel
  • Agua (2 y 1/2 del volumen del arroz)

PREPARACIÓN:
Como esta receta es para los que no nos suele salir bien el arroz, lo vamos a hacer en dos partes.
Para empezar, cortamos las verduras en trocitos pequeños y la ponemos a dorar despacito en una sartén con un chorrito de aceite y un pellizco de sal.
Mientras se dora la verdura, en un olla ponemos el agua a hervir con la pastilla de caldo (si no soléis usarlas o no os gustan, la podéis suprimir, pero sale el arroz más sabroso) y la hoja de laurel. Cuando empiece a hervir salamos el agua y añadimos el arroz.
A partir de aquí, cocemos el arroz a fuego fuerte durante 10 minutos y otros 10 (8 si os gusta que quede "entero") a fuego lento.
Cuando la verdura esté doradita, añadimos el pollo en trocitos y lo doramos un poco. Cuando esté casi listo añadimos el azafrán (podéis hidratarlo en media tacita de agua para que suelte mejor el aroma y el color) y pimentón al gusto y damos unas vueltas. En cuanto el pimentón se haya frito un poco, apartamos la sartén y la reservamos hasta que el arroz esté listo.
Cuando tengáis el arroz ya cocido (si se os va quedando sin agua, añadid un poco más, pero siempre caliente, para no cortar el hervor) pasadlo por un colador de pasta para retirar el agua sobrante hasta que haya escurrido. Retirad la hoja de laurel y añadidlo a la sartén con el pollo.
Poned la sartén a fuego lento durante dos o tres minutos más sin dejar de remover, con mucho cuidado para que no se pase el arroz y corregid el punto de sal. De este modo se impregnará bien del sabor del sofrito.
Servid y adornad con un poco de perejil picado, al más puro estilo Arguiñano y ¡listo!
No es un modo muy "ortodoxo" de preparar un arroz, pero os evitaréis problemas con el punto del arroz o con la cantidad de caldo que queda al final.
 
Siguiendo con las recetas de Mujeres Desesperadas, igual que la Paella picante, en el primer capítulo, Susan prepara los archiconocidos Macarrones con queso que tanto vemos a los personajes de series y películas americanas devorar como si no hubiera un mañana.
Esta receta la he sacado de la revista Food & Wine... qué mejor fuente para una receta tan yanki :)
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INGREDIENTES
- 2 tazas de coditos
- 4 cucharadas de mantequilla sin sal
- 1/4 taza de harina
- 3 tazas de leche
- Sal y pimienta recién molida
- 2/3 taza de queso parmesano recién rallado
- 2 tazas de queso rallado mezclado, como el que se usa para las pizzas... en la receta original indica Mimolette, Gouda y Vella, aunque la mezcla típica que podemos encontrar en los supermercados servirá igual de bien.

PREPARACIÓN
Precalienta el horno y, mientras, pon a hervir agua en una olla (yo siempre le añado un chorrito de aceite y una hojita de laurel, que le da un saborcito más rico). Cuando hierba, blanquea el agua, es decir, añadele la sal y a continuación la pasta. Déjalos hervir según indique el paquete, para que queden al dente.
Una vez cocidos, escúrrelos bien y resérvalos.
Mientras cueces la pasta, en otra olla derrite la mantequilla a fuego lento. En cuanto esté derretida, retírala el fuego y añádele la mantequilla poco a poco, sin dejar de remover, para que no se formen grumos. Se formará una pasta suave, como plastilina... en ese momento, ve añadiendo la leche y bate hasta que sea una crema suave y vuélvela a poner al fuego, de nuevo sin dejar de remover, hasta que esté espesa.
Retíra la olla del fuego y añade la mezcla de quesos rallados hasta que se derritan. Por último salpimenta al gusto.
Cuando la salsa esté lista, añade la pasta previamente cocida y remuevela bien hasta que esté totalmente impregnada de la salsa. Pasa la pasta a una fuente apta para horno y espolvoréala con el queso parmesano e introdúcela en la parte superior del horno unos 5 minutos, hasta que se gratine.
Cuando esté el queso dorado, sácala del horno y déjala reposar unos 5 minutos antes de servirla.

Toque Bree: Puedes preparar la salsa con antelación y conservarla en la nevera hasta 48 horas. Recuerda entonces calentarla bien antes de mezclarla con la pasta, para que adquiera una consistencia lo suficientemente suave para que se mezcle bien.
Foto de James Baigrie
 
Coloca un colador grande o un tamiz sobre un bol lo bastante grande como para no manchar fuera y echa en él los ingredientes secos que indique tu receta (harina, azúcar glas, etc.)
Si usas un colador, golpea suavemente el borde para hacer caer los ingredientes, si usas un tamiz, aprieta y suelta el asa repetidamente hasta vaciarlo.
El tamizar, por ejemplo, la harina, hace que sea más difícil que se formen grumos en las mezclas, puesto que la airea y suelta las partículas.
 
Coloca las varillas de batir en tu batidora y pon, en un bol grande para trabajar cómodamente, la mantequilla a temperatura ambiente y el azúcar que indique la receta que vayas a preparar. Bate la mezcla durante unos dos minutos a velocidad media hasta que esté ligera y esponjosa, como si fuera nata montada.
El color de la mezcla puede variar entre marfil y amarillo claro.
Esta es la mezcla que se ve habitualmente sobre los cupcakes, las magdalenas con coberturas de crema típicamente americanas (ya os pondré alguna recetilla más adelante).
 
Primero vierte la nata que vayas a montar fría en un bol de aluminio o de cristal. Para que monte mejor, enfría el bol antes de verter la nata. Añade las especias que indique tu receta ahora, como azúcar, vainilla, etc.
Pon el accesorio de montar en tu batidora y bate la nata a velocidad media-alta durante tres o cuatro minutos, hasta que, al sacar las varillas, se formen unos picos suaves en ellas.
Toque Bree: Si la nata se bate demasiado, se espesa, se granula y parece que se ha cuajado... si te pasa eso, añade un poco más de nata líquida y bate suavemente hasta que se formen los picos.
Imagen: thepinkpeppercorn
 
He estado repasando el primer capítulo de Mujeres Desesperadas tras intentar recordar sin éxito todas las recetas que aparecen, que son muchas, así que voy a inaugurar la sección de las Recetas con una de las que suelo hacer a menudo, que podría ser una versión de la paella picante que lleva Gabrielle Solís al funeral de Mary Alice Young, en este caso, una paella de carne, aunque puedes cambiar los ingredientes por los típicos de marisco de una paella (gambas, mejillones, almejas, calamar, etc) o añadirle las verduras que te gusten, ya sabes... una paella admite casi de todo :)
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INGREDIENTES (Para 4 personas):
  • 4 longanizas frescas
  • 250 gr. de pollo en trocitos (a mi me gusta más el contramuslo, que sale más jugosito)
  • 150 gr. de chorizo fresco o ahumado, a ser posible un poco picante
  • 1 cebolla grande
  • 1 pimiento verde
  • 1 diente de ajo
  • Pimentón dulce y picante (ya sabes, de la Vera está más rico)
  • Perejil
  • 300 gr. de arroz bomba
  • Caldo de pollo (el doble del volumen del arroz)

* NOTA: Ya os hablaré en otro post sobre el arroz, que  el tema da bastante de sí - sobre todo si cocinar no es lo tuyo - pero yo suelo usar 75 gr. por persona para un plato principal con proteínas (paella, arroz con conejo, etc.) y 50 gr. si es una guarnición o para sopas. Si en casa sois de comer mucho o prefieres que sobre antes de que falte (yo, personalmente odio tirar comida y soy de las que piensan que el perro no es un cubo de basura, así que intento cuadrar las cantidades) puedes hacer las raciones un poco mayores, por ejemplo, de 100 gr. para plato principal y de 75 gr. para guarniciones.

PREPARACIÓN:
Como es habitual, comienza picando la cebolla, el pimiento y el ajo en trocitos pequeñitos para que no queden tropezones muy grandes en el plato (siempre puedes hacer el sofrito primero y luego pasarlo por la batidora, aunque ten en cuenta que eso espesará mucho el plato, así que mejor usar esa técnica en platos con salsa, el arroz te quedaría pastoso si lo haces), y ponerlo en una paella a pochar con un chorrito de aceite de oliva hasta que la cebolla empiece a estar doradita y el pimiento bien cocinado.
Mientras tanto, corta el chorizo y las longanizas en rodajas de medio centímetro más o menos y el pollo en dados del mismo tamaño.

Toque "Bree": Si todo está picado antes de servir, será mucho más cómodo de comer, mancharéis menos cubiertos y no tendrás que estar pensando en dónde dejar los huesos de pollo.

Cuando la verdura esté casi lista, añádelos a la paella y dora un poco la carne.
Cocina la carne unos minutos, con cuidado de no quemar el sofrito, y añade el arroz y el pimentón dulce y el salado. Una cucharada sopera rasa de pimentón dulce y una cucharada rasa de pimentón picante serán suficientes. Dale un par de vueltas a todo para que el pimentón se fría un poco, si no, sabrá a crudo y no tendrá ese rico sabor ahumado.
Por último añade el caldo bañando todos los ingredientes (recuerda, mide el volumen de arroz y añade el doble de caldo de lo que te hayan ocupado los 300 gr. de arroz).
Cuécelo a fuego fuerte y destapado durante 10 minutos y luego rectifica la sal y termina de cocerlo tapado a fuego suave otros diez minutos más. Cuando el arroz esté cocido y haya consumido el caldo, apaga el fuego y cubre la paella con un trapo limpio, y deja que repose 5 minutos más y... ¡listo!
 
Con esta receta inauguro la sección de "Cocina de Supervivencia" y la he titulado Boloñesa de emergencia porque la receta que hago da para 12 raciones, así que, como en casa somos 3 a comer, pues congelo cuatro tuppers y así, cuando no me apetece hacer comida o me surge una emergencia, sólo tengo que cocer algo de pasta y descongelar un tupper de salsa y listo, unos tallarines a la boloñesa para chuparse los dedos :)
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INGREDIENTES:
  • 2 cebollas grandes
  • 1 pimiento verde
  • 4 dientes de ajo
  • 750 gr. de carne picada mezcla de ternera y cerdo
  • 1 lata de 800 gramos de tomate triturado
  • azúcar
  • sal
  • orégano (de la maceta que tengo en la ventana, que está riquísimo, jejeje)
  • nuez moscada
  • sazonador de espaguetti (yo uso el de Mercadona, que lleva albahaca, orégano, sal, tomate deshidratado, cebolla y pimienta negra)
  • 150 gr. de chorizo (si es ahumado, está más rico)

PREPARACIÓN:
Pica las cebollas, el pimiento y los dientes de ajo muy finitos, para que no se noten mucho en la salsa al comer. Ponlos a pochar en una tartera con un chorrito de aceite de oliva, hasta que la cebolla esté doradita. Si le añades un pellizco de sal ahora, la verdura sudará (expulsará más deprisa el agua que contiene) y se cocinará antes.
Mientras se pocha la verdura, pica el chorizo en trozitos o, mejor, quítale la piel y deshaz el relleno con las manos, como si fuera un picadillo de chorizo, así tendrá la misma textura que la carne y quedará más uniforme la salsa. Añade la carne y el chorizo cuando la verdura esté lista y sazónalo con el orégano, y una pizca de nuez moscada y añade el sazonador de espaguettis al gusto, con una cucharadita de café será suficiente. Yo le añado además el orégano que cultivamos en casa, que le da un aroma mucho más intenso que el de bote. Con una paleta ve dándole vueltas y picando bien la carne para que se suelte mientras se cocina.
Cuando la carne esté hecha, sin llegar a dorarse (ya no se ve roja) añade la lata de tomate crudo, una cucharada sopera de azúcar (para que pierda la acidez del tomate) y deja que cueza a fuego lento durante, por lo menos, 20 minutos.
Cuando lleve unos 20 minutos cociendo, pruébalo y rectifica la sal, para que no quede la salsa dulce y deja que siga hirviendo a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate tenga la consistencia del tomate frito de bote de toda la vida.
Cuando esté lista, sólo tienes que repartirla en varios envases y meterla al congelador, y podrás preparar una pasta bien rica en cualquier momento - también puedes rellenar patatas asadas, montar una lasaña, o preparar un pastel de puré de patatas o lo que se te ocurra - , sin manchar nada y sin perder una hora en la cocina.

¡Que aproveche!