Esta noche, haciendo la cena, se me ocurrido inaugurar una sección nueva del blog... "Gatches para la casa".
Esta ocurrencia ha surgido a raíz del simple hecho de hacer unas patatas fritas: un ritual que repito varias veces a la semana, porque en casa gustan mucho como guarnición de casi todo. 
Normalmente es algo que hago de forma semi automática, pero hoy me ha dado por pensar en lo útil que me resulta el cortapatatas que utilizo siempre, y la cantidad de cacharros, inventos y demás que han llegado a entrar en mi cocina en estos años... algunos inútiles come-espacio en los armarios, otros útiles pero no imprescindibles y otros sin los que no podría vivir.
Pues resulta que este, a primera vista, aparatoso gatchet para mí es de lo más útil... me ahorra muchísimo tiempo ya que pico las patatas en apenas un minuto, y todas quedan igualaditas, lo que favorece la mejor fritura y un dorado uniforme. Termino de usarlo, lo meto en el lavavajillas y me olvido de él hasta la próxima, esperándome en su huequito del armario.
Viene con una cuchilla extraíble para lavarlo mejor y una ventosa que hace que no salga corriendo por la encimera cuando aprietas la palanca. 
Si tuviera que ponerle una pega, sólo una, es que el modelo que yo tengo tiene una única medida de cuchilla, y no estaría de más poder elegir el grosor de las patatas, pero en fin, eso es cosa del que yo tengo, otros sí que tienen esa opción.
El que veis justo aquí cuesta 42,22 € y tiene cuchillas intercambiables de 7 y 9 mm. Es de la marca Zyliss y podéis encontrarlo aquí. El que aparece al principio del post, de Metaltex, sólo tiene una medida, como el mío, y lo podéis comprar online aquí por tan sólo 8,50 €.
 
MOLDE PARA SOUFFLÉ
Tiene los bordes altos para que los soufflé puedan subir mucho, y suelen ser redondo o cilíndrico y acanalado. Su capacidad varía entre 125 ml y unos dos litros. Se usan para todo tipo de recetas: frías , calientes, dulces y saladas.
MOLDES INDIVIDUALES PARA SOUFFLÉ
Este molde de soufflé de porcelana, con un diámetro de 7,5 a 10 cm, se emplea para cocer y servir individualmente postre dulces o salados.
FUENTE DE ASAR
Estas fuentes hondas de vidrio refractario, porcelana o cerámica se comercializan en una gran variedad de tamaños y se utilizan para hornear tanto platos principales como guisos o guarniciones. Muchas tienen asas para sujetarlas más fácilmente. Los tamaños más habituales son de 2,5 a 5 litros.
MOLDE PARA PAN
El molde estándar para pan mide entre 20 y 30 cm de largo, entre 10 y 13 de ancho y entre 7,5 y 20 de alto. Está fabricado en aluminio, acero inoxidable o aluminio cubierto de acero, así como en vidrio refractario  Se utiliza para cocer panes dulces y salados, bizcochos, pasteles de carne y terrinas.
MOLDES PARA MOJICONES, MUFFINS Y CUP CAKES
Normalmente estos moldes tienen capacidad para 6 o 12 magdalenas - o mojicones o cup cakes, que son del mismo tamaño - , y cada hueco para unas seis cucharadas de masa. También los hay con huecos más grandes (para muffins) o en miniatura. Generalmente, están fabricados en aluminio o acero y con cobertura antiadherente.
FLANERAS
Son semejantes a los moldes para mojicones, pero se utilizan para hacer flanes una mezcla rica en huevos. Estos vasitos hondos y más estrechos por la base - los antiguos de hierro colado y los má actuales de acero negro con varillas metálicas para unir los recipientes - favorecen que la preparación sea más esponjosa. También existen flaneras para un flan grande en lugar de porciones individuales, y muchos cuentan con una tapa para realizar la cocción al Baño María y evitar que el agua salpique la mezcla.
LÁMINA DE SILICONA (SILPAT)
Este material flexible, antiadherente y resistente al calor se utiliza para forrar las placas de horno, por lo que no hay que engrasarlas. Permite manejar fácilmente las pastas delicadas.
REJILLAS DE ENFRIADO
Estas rejillas disponen de unas patas que las separan de la superficie de trabajo, lo que permite que el aire circule y evita que quede humedad bajo la base de los alimentos horneados. Las rejillas e enfriado se comercializan en muchos tamaños. Las cuadradas o rectangulares se utilizan para galletas o pasteles pequeños; y las redondas, para tartas y empanadas. Elige bandejas de metal resistente.
Fuente: WILLIAMS-SONOMA, Inc. Utensilios y técnicas de cocina. Cármen Suarez Menéndez (trad.) 1ª Ed. Barcelona; Círculo de Lectores, 2.008. 350 p. ISBN: 978-84-672-3073-4.
 
MOLDES REDONDOS
Elige moldes fuertes, sin soldaduras y de buena calidad. Los mejores son de aluminio o de aluminio cubierto de acero, aunque también se fabrican en acero inoxidable y acero negro. Si sueles hacer pasteles rellenos con varias capas, compra al menos dos moldes redondos de los tamaños que más utilices. Los más corrientes son de 20 o 23 cm de diámetro y de 4 o 5 cm de alto.
MOLDES CUADRADOS
Se comercializan en los mismos materiales que los redondos (y también en Pirex) y, generalmente, están hechos de una la pieza. Estos moldes son ideales para brownies y pasteles sin relleno. El tamaño habitual es de 20 o 23 cm de largo por 5 cm de alto.
MOLDES RECTANGULARES
Utiliza estos moldes, que generalmente miden 33 x 23 cm y 5 o 6 cm de alto, para cocer pasteles en capas, brownies y pasteles de café. También puedes utilizar estos moldes para hacer guisos.
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MOLDES DESMONTABLES
Estos moldes de metal funcionan por medio de un mecanismo de palanca. Cuando están cerrados forman una sola pieza con el fondo. Al abrir la palanca, el aro se expande y la base queda liberada, lo que permite retirar el pastel con facilidad. Los moldes desmontables se utilizan para pasteles difíciles de desmoldar, como los pasteles de queso o los de mousse. Aunque los hay de muchos tamaños, el más común es el de 23 cm de diámetro. Elige moldes hechos de acero de grueso calibre. Algunos también están recubiertos de una película antiadherente. En ocasiones puedes encontrarlos en juegos de tres moldes.

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MOLDE DE ROSCA
Es cualquier molde con un tubo central y una forma que permite que un pastel alto y esponjoso suba y se cueza uniformemente tanto por el centro como por los lados. Un molde como el de la fotografía es el más corriente y, generalmente, la superficie es lisa para que el pastel suba con más facilidad. También los hay de fondo extraíble, así es más fácil desmoldar, y lo quey con unas pequeñas "patas" en el borde, lo que permite que permanezca separado de la superficie de trabajo mientras se enfría y que no se humedezca. Los más habituales son los moldes de rosca de 25 cm de diámetro con capacidad para tres litros de masa. Puedes utilizar este molde también para hacer otros pasteles, pero antes debes untarlo con abundante mantequilla y/o harina antes de usarlo.

MOLDE DE ROSCA ACANALADO (BUNDT CAKE)
Este molde de rosca especial, de origen alemán y austriaco  generalmente está hecho de aluminio fundido, con o sin recubrimiento antiadherente, y tiene los laterales profundamente ondulados, lo que caracteriza a los densos pasteles que se cuecen en él. Gracias al agujero central, el acabado y desmoldado es más fácil que en un molde redondo.
Fuente: WILLIAMS-SONOMA, Inc. Utensilios y técnicas de cocina. Cármen Suarez Menéndez (trad.) 1ª Ed. Barcelona; Círculo de Lectores, 2.008. 350 p. ISBN: 978-84-672-3073-4.
 
Al elegirlos, recuerda el dicho: "Nadie da duros a pesetas".
Las sartenes de baja calidad y las fuentes fabricadas con materiales baratos se combarán o se romperán con el uso, repartirán mal el calor y las comidas se cocerán de modo desigual. Por el contrario, los recipientes de buena calidad, si se cuidan bien, pueden durar toda la vida.
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BANDEJAS CON BORDES PARA HORNO
Fabricadas con aluminio o aluminio recubierto de acero, estas bandejas con bordes bajos se utilizan para todo tipo de cocciones, desde repostería hasta asados. Colocadas bajo recipientes pequeños y fuentes de asado, ayudan a retener y repartir el calor y recoger las salpicaduras.
Las bandejas grandes son la mitad de grandes que las fuentes de horno comerciales. Tienen una superficie de 45x33 cm y 2,5 cm de alto.
Las bandejas pequeñas miden 30x23 y 2,5 cm de alto. Ésta es la bandeja estándar más pequeña para hornear.

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PLACAS DE HORNO
La placa estándar consiste en una placa de metal diseñada para permitir la máxima circulación del calor alrededor de las galletas o pastelitos y para facilitar su traslado a una rejilla. Muchas placas tienen uno o dos rebordes bajos para facilitar la estabilidad. Generalmente miden 38x30 cm o 40x35 cm. Las placas recubiertas con un acabado antiadherente van muy bien y son más fáciles de lavar; pero también se puede evitar que los ingredientes se peguen recubriéndolas con una lámina de papel de horno o una lámina de silicona. Evita papeles de cocción oscuros, porque pueden producir un calentamiento excesivo.

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Las placas con aislante están formadas por capas de metal con una cámara de aire entre ambas. Este diseño evita que las preparaciones se quemen y, al mismo tiempo, ayuda a que se doren.

Fuente: WILLIAMS-SONOMA, Inc. Utensilios y técnicas de cocina. Cármen Suarez Menéndez (trad.) 1ª Ed. Barcelona; Círculo de Lectores, 2.008. 350 p. ISBN: 978-84-672-3073-4.
 
Las baterías de cocina de hoy en día se fabrican en una gran variedad de materiales, muy lejos del hierro colado y el fino aluminio de días pasados. Cuando equipes tu cocina con ollas y sartenes ten en cuenta tanto tu estilo a la hora de cocinar como la facilidad con que se limpian estos recipientes para elegir los más adecuados para tu hogar.
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ACERO INOXIDABLE
El acero inoxidable es el material favorito para cocinar porque es extremadamente duradero, bonito y puede ponerse en el lavavajillas. Además, el acero inoxidable no se oxida ni reacciona a loa ingredientes ácidos y es un poco antiadherente. Dicho esto, el acero inoxidable puede ser relativamente mal conductor del calor, propenso a calentarse más por unas zonas que por otras y, con el tiempo, tiende a combarse. Los fabricantes de baterías de cocina han contrarrestdo los defectos del material incorporando un núcleo de aluminio en la base de ollas y sartenes para conseguir una distribución del calor más rápida y uniforme. Las baterías de cocina profesionales de acero inoxidable son duraderas, fiables y pueden ser más baratas que otros materiales; son perfectas para cocineros que están empezando a equipar su cocina.

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ALUMINIO REVESTIDO DE ACERO INOXIDABLE
El aluminio es un excelente conductor del calor pero reacciona con el ácido de los alimentos y tiende a deformarse si se usa sin combinar con otros materiales. Sin embargo, si se añade un interior de acero inoxidable con un núcleo de aluminio y un revestimiento exterior de duro aluminio anodizado, resulta un recipiente con las mejores cualidades de ambos metales. El interior de acero inoxidable no se corroe ni reacciona al ácido de los ingredientes, mientras que la doble capa de aluminio del núcleo y el exterior distribuye el calo de forma eficaz y favorece que las piezas se adapten rápidamente a los cambios de temperatura. El revestimiento de aluminio de las baterías de cocina sólo requiere un poco más de cuidado que el acero inoxidable y se recomienda lavarlas a mano. Las de gran calidad son relativamente pesadas, fáciles de levantar y tienen asas remachadas, cómodas y especialmente diseñadas para que permanezcan frías.

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COBRE REVESTIDO DE ACERO
Esta atractiva batería de cocina se caracteriza por estar compuesta de múltiples capas de metal, revestidas para una máxima eficiencia. La capa interior de cobre puro - un metal conocido por su rápida y regular distribución del calor - está recubierta por capas de acero inoxidable, tanto en la superficie interior como en la exterior. El cobre puede reaccionar a las sustancias ácidas, hacer que algunos alimentos se peguen y cuesta mucho trabajo mantenerlo brillante. Emparedándolo entre dos capas de acero inoxidable se previenen estos problemas, porque éste no reacciona a los ácidos, no favorece que los alimentos se peguen y proporciona a las baterías de cocina un acabado brillante sin necesidad de pulirlo. Busca una marca de calidad que continúe el núcleo de cobre por las paredes de los recipientes, en vez de reducirlo a un disco en la base. Esta característica asegura que el calor rodeará completamente a los alimentos, lo que resulta especialmente beneficioso cuando se cocina con calor húmedo, por ejemplo cuando se asa o se guisa. Las baterías de cobre recubiertas están diseñadas par cocer de modo uniforme, sin zonas con distintas temperaturas, pero requieren que se laven a mano para que conserven su aspecto y sus cualidades funcionales.

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BATERÍA ANTIADHERENTE
Encontrarás el mismo tipo de superficies antiadherentes utilizadas en los recipientes para el horno en una amplia gama de baterías de cocina. Estas superficies son apreciadas porque los alimentos se separan limpiamente y con facilidad, lo que proporciona unos resultados atractivos y facilita y agiliza el lavado. Como las superficies antiadherentes requieren poca o ninguna grasa, son perfectas para una alimentación sana. Las de buena calidad alternan capas de aluminio y acero inoxidable para regular la distribución del calor, evitando las zonas con distintta temperatura y asegurando un control preciso de la misma, lo que resulta especialmente útil cuando se asa carne, pollo o pescado a temperatura alta con poca o ninguna grasa para conseguir una bonita costra tostada. Muchos fabricantes producen baterías antiadherentes cuyo exterior combina con las líneas del resto de recipientes de cocina. De ahí que puedas obtener un conjunto que parezca igual, pero presente distintas funciones. Es importante tener a mano utensilios especialmente diseñados para utilizarlos en las baterías antiadherentes y evitar que se raye la superficie. Lava siempre los recipientes antiadherentes a mano, en agua templada con jabón y una esponja no abrasiva.

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COBRE
El cobre es un material muy apreciado en cocina porque es un excelente conductor del calor, se caliente y enfría rápidamente, y distribuye el calor de modo uniforme, evitando zonas a distinta temperatura. Debido a la gran sensibilidad del cobre al calor, permite un control máximo sobre el resultado final de los alimentos cocinados, a diferencia de las baterías fabricadas con otros materiales que siguen cociendo la comida incluso cuando se han retirado del fuego. Las baterías de cobre deben recubrirse con otros materiales para evitar que reaccionen a los ácidos y disminuir su predisposición a que los alimentos se peguen. En el pasado, se usaba estaño para recubrir los cacharros de cobre, pero su bajo punto de fusión y su poca resistencia llevó a la práctica moderna de añadir al cobre una capa de acero inoxidable. A pesar de todas sus ventajas en términos de cocción y estética, las baterías de cobre resultan difíciles de cuidar, pues se rayan con facilidad y es necesario pulirlas para que permanezcan brillantes. Para limpiarlas, usa un paño suave y jabón neutro, y luego púlelas con un producto especial para cobre. Los recipientes de cobre resistentes y de buena calidad son caros, pero servirán a varias generaciones si se tratan adecuadamente.

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ALUMINIO ANODIZADO
Las baterías fabricadas con aluminio anodizado destacan por su versatilidad. Son duraderas, calientan de modo regular, evitan que los alimentos se peguen y dan excelentes resultados cuando se trata de dorar los alimentos. El proceso electrolítico al que las baterías de cocina se someten proporciona l aluminio mayor dureza que la del acero inoxidable y lo hace más compacto que en su estado natural. Además, el proceso de anodizado convierte el aluminio en un material no reactivo a los ácidos y el metal no se filtra entre los alimentos líquidos. Las baterías de aluminio anodizado, con su clásico color gris marengo, son aptas para el horno pero deben lavarse a mano; los detergentes que se utilizan en los lavavajillas pueden manchar la superficie de los cacharros, empañar su lustre y debilitar su resistencia a que los alimentos se peguen. Antes de 1.975, este tipo de batería sólo se podía encontrar en restaurantes y cocinas profesionales. Actualmente, las baterías de aluminio anodizado están disponibles para el público en general y se han convertido en una popular y atractiva elección para las cocinas caseras. Recientemente, algunos fabricantes han introducido nuevas líneas de baterías de aluminio anodizado con superficies de cocción antiadherente, con lo que las han hecho aún más prácticas.

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HIERRO COLADO ESMALTADO
Los cacharros de cocina fabricados con hierro colado esmaltado se calientan lentamente y una vez han alcanzado una temperatura la conservan muy bien. A diferencia de las de hierro colado, estas baterías no requieren ser "curadas" ni reaccionan con las sustancias ácidas ni transfieren sabor metálico. Las superficies de cocción esmaltadas también son resistentes a que los alimentos se peguen, por lo que son adecuadas para cocciones con poca grasa. Los brillantes colores exteriores de sus cacharros tienen un acabado en esmalte negro mate que se funde con el  recipiente para proporcionar una mejor adherencia del esmalte a la superficie. Este tipo de batería puede usarse tanto en el horno como en los fogones y es lo bastante atractiva como para sacarla directamente a la mesa. Las cazuelas de horno son quizá el recipiente más popular en acero colado esmaltado, pero las sartenes, fuentes de horno y otros formatos están también disponibles en este material. La capa de esmalte puede estropearse, así que evita usar detergentes abrasivos y estropajos. Las baterías claras pueden oscurecerse con el uso aunque, con el cuidado adecuado, deberían permanecer en perfecto estado durante años.

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HIERRO COLADO
El hierro colado se calienta lentamente, retiene el calor extraordinariamente bien y lo distribuye de un modo uniforme, incluso a altas temperaturas. Estas propiedades hacen de las baterías fabricadas en este material una excelente opción para freír alimentos o hacerlos a la parrilla. Algunos fabricantes sugieren evitar ingredientes ácidos cuando cocinemos en los recipientes de hierro colado porque pueden hacer reacción y disminuir el color y el sabor de las comidas. Los cacharros tradicionales de hierro colado, sin recubrir, han pasado de una generación a otra, lo que da una idea de su durabilidad. Antes de utilizarlos por primera vez, hay que "curarlos", un proceso que consiste en calentarlos varias veces cubiertos de aceite para hacer que la superficie se vuelva antiadherente. Algunos fabricantes también tienen líneas de productos listos para usar con acabado antiadherente. Además de sartenes, puedes encontrar también planchas y parrillas, ollas, cazos y cazuelas de hierro colado. Para evitar el óxido y mantener los cacharros "aclimatados", sécalos con cuidado inmediatamente después de lavarlos y extiende una pequeña cantidad de aceite después por el interior de la sartén.

Fuente: WILLIAMS-SONOMA, Inc. Utensilios y técnicas de cocina. Cármen Suarez Menéndez (trad.) 1ª Ed. Barcelona; Círculo de Lectores, 2.008. 350 p. ISBN: 978-84-672-3073-4.
 
Según la cocina y el horno que tengas, la batería es a largo plazo la mejor inversión que puedes hacer. Lo más lógico sería seleccionar unas cuantas piezas e ir completando tu batería a medida que sepas más sobre cómo te gusta cocinar.
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SARTENES PARA FREÍR
Estos recipientes disponen de paredes abombadas, lo que las hace más útiles para cocinar alimentos que tienen que moverse con frecuencia o deslizarse por la sartén. Para adaptarse a las recetas, es una buena idea tener dos: una sartén pequeña e unos 23 o 25 cm de diámetro y una más grande de 30 o 35 cm. Si sólo compras dos sartenes, procura tener una que sea antiadherente.

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SAUTÉ, O RUSTIDERA
Este tipo de sartén tiene paredes relativamente altas para evitar que los alimentos salten de la sartén cuando se fríen, giran o voltean. Las paredes pueden medir de 6 a 10 cm de alto, aunque las más populares son las de 7,5 cm. El diámetro de estas sartenes varía de 15 a 36 cm, así como su capacidad que va de 1 a 7 litros y de 2,5 a 4, que es la más útil para las comidas caseras. Los sauté se venden a menudo con una tapa, muy útil para evitar la evaporación en aquellas recetas que requieren una cocción lenta y prolongada. Por este motivo, los sautés son también muy adecuados para braseados o recetas que precisen gran cantidad de líquido.

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CAZO O CAZUELA
Estos recipientes redondos, de paredes rectas o ligeramente inclinadas, presentan diferentes capacidades entre 1 y 5 litros. Si estás cocinando para un sólo comensal, piensa en un cazo de 2 litros, es más versátil. Los cazos están diseñados para facilitar la evaporación y que las salsas espesen y cuezan adecuadamente. Los cazos de paredes rectas y altas son ideales para cocciones prolongadas porque el líquido no se evapora tan rápidamente.

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CAZUELA DE HORNO (PARA COCOTTE)
Grande, redonda u ovalada, con paredes rectas  dos asas, esta cazuela se usa para cocciones lentas como hervidos o braseados sobre el fuego o en el horno. La cazuela de horno tiene una capacidad que varía entre 4 y 12 litros, pero se recomienda una de 8 o 9 litros para la mayoría de las cocciones caseras.

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OLLA
A veces llamada olla de cocido, se trata de una olla alta y estrecha diseñada para una evaporación mínima durante la larga y lenta cocción de caldos, sopas y estofados. Para una cocción más eficaz, suelen estar hechas de acero de grueso calibre y son pesadas. Las más pequeñas tienen unos 8 litros de capacidad, aunque muchos cocineros consideran qu las de 10 a 12 litros son las más útiles. Las ollas de cocido pueden usarse también para hervir las grandes cantidades de agua necesarias para cocer pasta, langosta y mariscos grandes, así como mazorcas de maíz.

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FUENTE PARA ASAR
Este recipiente grande y rectangular tiene las paredes bajas para permitir que el calor del horno llegue a la mayor parte del alimento mientras éste se asa. Para asados o aves enteras, elige una de material pesado para evitar que se quemen los jugos y la comida del fondo. Aunque las fuentes con recubrimiento antiadherente se lavan fácilmente, una superficie regular favorece que se peguen restos tostados durante el asado, con los que se obtiene una salsa más sabrosa y oscura.

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REJILLAS PARA ASAR
Las rejillas de asar metálicas se colocan dentro de las fuentes para mantener piezas grandes de carne o aves enteras separadas de los jugos de la bandeja, con lo que permiten que se doren mejor sin necesidad de darles la vuelta. Ello también fomenta la formación de jugos más claros en la fuente, que contribuye a que la salsa sea más sabrosa. Una rejilla de asar en forma de V es muy útil para las aves. Una plana ajustable puede utilizarse para asar productos más pequeños. Las rejillas con recubrimiento antiadherente se limpian con más facilidad.

Fuente: WILLIAMS-SONOMA, Inc. Utensilios y técnicas de cocina. Cármen Suarez Menéndez (trad.) 1ª Ed. Barcelona; Círculo de Lectores, 2.008. 350 p. ISBN: 978-84-672-3073-4.