Con esta receta inauguro la sección de "Cocina de Supervivencia" y la he titulado Boloñesa de emergencia porque la receta que hago da para 12 raciones, así que, como en casa somos 3 a comer, pues congelo cuatro tuppers y así, cuando no me apetece hacer comida o me surge una emergencia, sólo tengo que cocer algo de pasta y descongelar un tupper de salsa y listo, unos tallarines a la boloñesa para chuparse los dedos :)
Imagen
INGREDIENTES:
  • 2 cebollas grandes
  • 1 pimiento verde
  • 4 dientes de ajo
  • 750 gr. de carne picada mezcla de ternera y cerdo
  • 1 lata de 800 gramos de tomate triturado
  • azúcar
  • sal
  • orégano (de la maceta que tengo en la ventana, que está riquísimo, jejeje)
  • nuez moscada
  • sazonador de espaguetti (yo uso el de Mercadona, que lleva albahaca, orégano, sal, tomate deshidratado, cebolla y pimienta negra)
  • 150 gr. de chorizo (si es ahumado, está más rico)

PREPARACIÓN:
Pica las cebollas, el pimiento y los dientes de ajo muy finitos, para que no se noten mucho en la salsa al comer. Ponlos a pochar en una tartera con un chorrito de aceite de oliva, hasta que la cebolla esté doradita. Si le añades un pellizco de sal ahora, la verdura sudará (expulsará más deprisa el agua que contiene) y se cocinará antes.
Mientras se pocha la verdura, pica el chorizo en trozitos o, mejor, quítale la piel y deshaz el relleno con las manos, como si fuera un picadillo de chorizo, así tendrá la misma textura que la carne y quedará más uniforme la salsa. Añade la carne y el chorizo cuando la verdura esté lista y sazónalo con el orégano, y una pizca de nuez moscada y añade el sazonador de espaguettis al gusto, con una cucharadita de café será suficiente. Yo le añado además el orégano que cultivamos en casa, que le da un aroma mucho más intenso que el de bote. Con una paleta ve dándole vueltas y picando bien la carne para que se suelte mientras se cocina.
Cuando la carne esté hecha, sin llegar a dorarse (ya no se ve roja) añade la lata de tomate crudo, una cucharada sopera de azúcar (para que pierda la acidez del tomate) y deja que cueza a fuego lento durante, por lo menos, 20 minutos.
Cuando lleve unos 20 minutos cociendo, pruébalo y rectifica la sal, para que no quede la salsa dulce y deja que siga hirviendo a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate tenga la consistencia del tomate frito de bote de toda la vida.
Cuando esté lista, sólo tienes que repartirla en varios envases y meterla al congelador, y podrás preparar una pasta bien rica en cualquier momento - también puedes rellenar patatas asadas, montar una lasaña, o preparar un pastel de puré de patatas o lo que se te ocurra - , sin manchar nada y sin perder una hora en la cocina.

¡Que aproveche!