Siguiendo con las recetas de Mujeres Desesperadas, igual que la Paella picante, en el primer capítulo, Susan prepara los archiconocidos Macarrones con queso que tanto vemos a los personajes de series y películas americanas devorar como si no hubiera un mañana.
Esta receta la he sacado de la revista Food & Wine... qué mejor fuente para una receta tan yanki :)
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INGREDIENTES
- 2 tazas de coditos
- 4 cucharadas de mantequilla sin sal
- 1/4 taza de harina
- 3 tazas de leche
- Sal y pimienta recién molida
- 2/3 taza de queso parmesano recién rallado
- 2 tazas de queso rallado mezclado, como el que se usa para las pizzas... en la receta original indica Mimolette, Gouda y Vella, aunque la mezcla típica que podemos encontrar en los supermercados servirá igual de bien.

PREPARACIÓN
Precalienta el horno y, mientras, pon a hervir agua en una olla (yo siempre le añado un chorrito de aceite y una hojita de laurel, que le da un saborcito más rico). Cuando hierba, blanquea el agua, es decir, añadele la sal y a continuación la pasta. Déjalos hervir según indique el paquete, para que queden al dente.
Una vez cocidos, escúrrelos bien y resérvalos.
Mientras cueces la pasta, en otra olla derrite la mantequilla a fuego lento. En cuanto esté derretida, retírala el fuego y añádele la mantequilla poco a poco, sin dejar de remover, para que no se formen grumos. Se formará una pasta suave, como plastilina... en ese momento, ve añadiendo la leche y bate hasta que sea una crema suave y vuélvela a poner al fuego, de nuevo sin dejar de remover, hasta que esté espesa.
Retíra la olla del fuego y añade la mezcla de quesos rallados hasta que se derritan. Por último salpimenta al gusto.
Cuando la salsa esté lista, añade la pasta previamente cocida y remuevela bien hasta que esté totalmente impregnada de la salsa. Pasa la pasta a una fuente apta para horno y espolvoréala con el queso parmesano e introdúcela en la parte superior del horno unos 5 minutos, hasta que se gratine.
Cuando esté el queso dorado, sácala del horno y déjala reposar unos 5 minutos antes de servirla.

Toque Bree: Puedes preparar la salsa con antelación y conservarla en la nevera hasta 48 horas. Recuerda entonces calentarla bien antes de mezclarla con la pasta, para que adquiera una consistencia lo suficientemente suave para que se mezcle bien.
Foto de James Baigrie
 
 
Con esta receta inauguro la sección de "Cocina de Supervivencia" y la he titulado Boloñesa de emergencia porque la receta que hago da para 12 raciones, así que, como en casa somos 3 a comer, pues congelo cuatro tuppers y así, cuando no me apetece hacer comida o me surge una emergencia, sólo tengo que cocer algo de pasta y descongelar un tupper de salsa y listo, unos tallarines a la boloñesa para chuparse los dedos :)
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INGREDIENTES:
  • 2 cebollas grandes
  • 1 pimiento verde
  • 4 dientes de ajo
  • 750 gr. de carne picada mezcla de ternera y cerdo
  • 1 lata de 800 gramos de tomate triturado
  • azúcar
  • sal
  • orégano (de la maceta que tengo en la ventana, que está riquísimo, jejeje)
  • nuez moscada
  • sazonador de espaguetti (yo uso el de Mercadona, que lleva albahaca, orégano, sal, tomate deshidratado, cebolla y pimienta negra)
  • 150 gr. de chorizo (si es ahumado, está más rico)

PREPARACIÓN:
Pica las cebollas, el pimiento y los dientes de ajo muy finitos, para que no se noten mucho en la salsa al comer. Ponlos a pochar en una tartera con un chorrito de aceite de oliva, hasta que la cebolla esté doradita. Si le añades un pellizco de sal ahora, la verdura sudará (expulsará más deprisa el agua que contiene) y se cocinará antes.
Mientras se pocha la verdura, pica el chorizo en trozitos o, mejor, quítale la piel y deshaz el relleno con las manos, como si fuera un picadillo de chorizo, así tendrá la misma textura que la carne y quedará más uniforme la salsa. Añade la carne y el chorizo cuando la verdura esté lista y sazónalo con el orégano, y una pizca de nuez moscada y añade el sazonador de espaguettis al gusto, con una cucharadita de café será suficiente. Yo le añado además el orégano que cultivamos en casa, que le da un aroma mucho más intenso que el de bote. Con una paleta ve dándole vueltas y picando bien la carne para que se suelte mientras se cocina.
Cuando la carne esté hecha, sin llegar a dorarse (ya no se ve roja) añade la lata de tomate crudo, una cucharada sopera de azúcar (para que pierda la acidez del tomate) y deja que cueza a fuego lento durante, por lo menos, 20 minutos.
Cuando lleve unos 20 minutos cociendo, pruébalo y rectifica la sal, para que no quede la salsa dulce y deja que siga hirviendo a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate tenga la consistencia del tomate frito de bote de toda la vida.
Cuando esté lista, sólo tienes que repartirla en varios envases y meterla al congelador, y podrás preparar una pasta bien rica en cualquier momento - también puedes rellenar patatas asadas, montar una lasaña, o preparar un pastel de puré de patatas o lo que se te ocurra - , sin manchar nada y sin perder una hora en la cocina.

¡Que aproveche!