Hoy tengo que haceros una confesión... es algo que odio admitir, algo que me ha pasado toda la vida, algo que seguramente os pasa a muchos, algo que me hace pensar que el creativo del último anuncio de arroz Brillante me conoce... soy pésima haciendo arroz.
Si, lo confieso, se me pega, se me pasa, me queda duro... a veces una de esas cosas, a veces - aunque parezca increíble - todas a la vez: duro por los bordes, pasado en el centro y pegado por abajo... vamos, un desastre total. 
Cuando la desesperación estaba a punto de hacerme desistir descubrí un gran invento... la arrocera... qué alivio en mi vida cocinil... arroces ricos y en su punto... y yo feliz.
Hasta que en mi última mudanza pasó a mejor vida, y me vi de nuevo ante el dilema de seguir intentando hacer arroz en una paella o desistir de por vida cuando, en mi desesperación, intenté lo último que se me ocurrió, de donde ha salido esta receta y... ¡un éxito!
En su punto, sabroso, jugoso, sequito - como a mi me gusta - vamos, en casa hacían la ola, así que no puedo por menos que compartirlo con los posibles torpes, como yo, a la hora de hacer arroz.
INGREDIENTES (Para 4 personas):
  • 500 gr. de pollo en trocitos (los contramuslos salen más jugosos y los podéis encontrar ya deshuesados y pelados en cualquier gran superficie)
  • 1 cebolla grande
  • 1 pimiento verde
  • 1 diente de ajo
  • Azafrán
  • Pimentón dulce y picante
  • Perejil
  • 300 gr. de arroz bomba
  • 1 pastilla de caldo de pollo 
  • 1 hoja de laurel
  • Agua (2 y 1/2 del volumen del arroz)

PREPARACIÓN:
Como esta receta es para los que no nos suele salir bien el arroz, lo vamos a hacer en dos partes.
Para empezar, cortamos las verduras en trocitos pequeños y la ponemos a dorar despacito en una sartén con un chorrito de aceite y un pellizco de sal.
Mientras se dora la verdura, en un olla ponemos el agua a hervir con la pastilla de caldo (si no soléis usarlas o no os gustan, la podéis suprimir, pero sale el arroz más sabroso) y la hoja de laurel. Cuando empiece a hervir salamos el agua y añadimos el arroz.
A partir de aquí, cocemos el arroz a fuego fuerte durante 10 minutos y otros 10 (8 si os gusta que quede "entero") a fuego lento.
Cuando la verdura esté doradita, añadimos el pollo en trocitos y lo doramos un poco. Cuando esté casi listo añadimos el azafrán (podéis hidratarlo en media tacita de agua para que suelte mejor el aroma y el color) y pimentón al gusto y damos unas vueltas. En cuanto el pimentón se haya frito un poco, apartamos la sartén y la reservamos hasta que el arroz esté listo.
Cuando tengáis el arroz ya cocido (si se os va quedando sin agua, añadid un poco más, pero siempre caliente, para no cortar el hervor) pasadlo por un colador de pasta para retirar el agua sobrante hasta que haya escurrido. Retirad la hoja de laurel y añadidlo a la sartén con el pollo.
Poned la sartén a fuego lento durante dos o tres minutos más sin dejar de remover, con mucho cuidado para que no se pase el arroz y corregid el punto de sal. De este modo se impregnará bien del sabor del sofrito.
Servid y adornad con un poco de perejil picado, al más puro estilo Arguiñano y ¡listo!
No es un modo muy "ortodoxo" de preparar un arroz, pero os evitaréis problemas con el punto del arroz o con la cantidad de caldo que queda al final.
 
 
He estado repasando el primer capítulo de Mujeres Desesperadas tras intentar recordar sin éxito todas las recetas que aparecen, que son muchas, así que voy a inaugurar la sección de las Recetas con una de las que suelo hacer a menudo, que podría ser una versión de la paella picante que lleva Gabrielle Solís al funeral de Mary Alice Young, en este caso, una paella de carne, aunque puedes cambiar los ingredientes por los típicos de marisco de una paella (gambas, mejillones, almejas, calamar, etc) o añadirle las verduras que te gusten, ya sabes... una paella admite casi de todo :)
Imagen
INGREDIENTES (Para 4 personas):
  • 4 longanizas frescas
  • 250 gr. de pollo en trocitos (a mi me gusta más el contramuslo, que sale más jugosito)
  • 150 gr. de chorizo fresco o ahumado, a ser posible un poco picante
  • 1 cebolla grande
  • 1 pimiento verde
  • 1 diente de ajo
  • Pimentón dulce y picante (ya sabes, de la Vera está más rico)
  • Perejil
  • 300 gr. de arroz bomba
  • Caldo de pollo (el doble del volumen del arroz)

* NOTA: Ya os hablaré en otro post sobre el arroz, que  el tema da bastante de sí - sobre todo si cocinar no es lo tuyo - pero yo suelo usar 75 gr. por persona para un plato principal con proteínas (paella, arroz con conejo, etc.) y 50 gr. si es una guarnición o para sopas. Si en casa sois de comer mucho o prefieres que sobre antes de que falte (yo, personalmente odio tirar comida y soy de las que piensan que el perro no es un cubo de basura, así que intento cuadrar las cantidades) puedes hacer las raciones un poco mayores, por ejemplo, de 100 gr. para plato principal y de 75 gr. para guarniciones.

PREPARACIÓN:
Como es habitual, comienza picando la cebolla, el pimiento y el ajo en trocitos pequeñitos para que no queden tropezones muy grandes en el plato (siempre puedes hacer el sofrito primero y luego pasarlo por la batidora, aunque ten en cuenta que eso espesará mucho el plato, así que mejor usar esa técnica en platos con salsa, el arroz te quedaría pastoso si lo haces), y ponerlo en una paella a pochar con un chorrito de aceite de oliva hasta que la cebolla empiece a estar doradita y el pimiento bien cocinado.
Mientras tanto, corta el chorizo y las longanizas en rodajas de medio centímetro más o menos y el pollo en dados del mismo tamaño.

Toque "Bree": Si todo está picado antes de servir, será mucho más cómodo de comer, mancharéis menos cubiertos y no tendrás que estar pensando en dónde dejar los huesos de pollo.

Cuando la verdura esté casi lista, añádelos a la paella y dora un poco la carne.
Cocina la carne unos minutos, con cuidado de no quemar el sofrito, y añade el arroz y el pimentón dulce y el salado. Una cucharada sopera rasa de pimentón dulce y una cucharada rasa de pimentón picante serán suficientes. Dale un par de vueltas a todo para que el pimentón se fría un poco, si no, sabrá a crudo y no tendrá ese rico sabor ahumado.
Por último añade el caldo bañando todos los ingredientes (recuerda, mide el volumen de arroz y añade el doble de caldo de lo que te hayan ocupado los 300 gr. de arroz).
Cuécelo a fuego fuerte y destapado durante 10 minutos y luego rectifica la sal y termina de cocerlo tapado a fuego suave otros diez minutos más. Cuando el arroz esté cocido y haya consumido el caldo, apaga el fuego y cubre la paella con un trapo limpio, y deja que repose 5 minutos más y... ¡listo!